Diálogo de Amor

Teatro en vivo

Obras de Tony Fergo

(por favor señor Fergo, no me demande)

Diálogo de Amor: 

Matrimonio como muchos. Él, un tío con todos los cuernos.

 Ella, una tía con todos los cuernos del tío que en este caso no es su tío, sino el sobrino del tío de su marido.
-Anselma...
-Patricio...
-Tú me engañas...
-¿Hablas en serio?
-Jamás haría bromas con esta acusación.
-¿Es que me acusas?
-Definitivamente.
-Me ofendes.
-Y tú me engañas.
-De acuerdo: Yo te engaño. Pero tú me ofendes.
-Te ofendes porque sabes que me has engañado...
-Lo cual no altera tu ofensa.
-Ni justifica tu engaño.
-Yo te engaño, pero no te ofendo. Tú, en cambio, me ofendes aunque no me engañes.
-Es que preferiría que no me engañaras, para evitarme esta dolorosa ofensa de ofenderte.
-Será difícil, Patricio. Entre tú y yo se interpone una ofensa.
-Y un engaño.
-Engaño que se justifica por la ofensa.
-Perdona, amor, pero la ofensa vino después del engaño.
-No tratemos este asunto cronológicamente, por Dios. Me ofendiste y eso es horrible. ¿Cómo has podido hacerlo?
-No sé, no sé cariño. Debe ser por el engaño.
-¿Qué tiene de malo el engaño?
-¿De malo? Pues, pues... pues que es malo...
-¿Peor que una ofensa?
-Bueno, peor, peor, no. Pero sí tan malo como una ofensa.
-Entonces confiesa tu error. Me has ofendido y debes disculparte.
-No antes de que tú te retractes del engaño.
-Eso no. Mi engaño fue por amor y tu ofensa fue por celos.
-Arrea, pero el engaño no fue por amor a mí, sino por amor a otro.
-A otro no. A otros.
-¿Es que hubo más de un engaño?
-No, engaño, engaño, uno solo, repetido con varios.El concepto es uno: un engaño y punto. Los actores sí son varios. Pero tú no me acusas del engaño en lo cuantitativo sino en lo cualitativo.
-Anselma, te oigo y no te entiendo.
-Pues yo no me oigo, pero me entiendo. Mientras yo repartí un engaño entre varios, tú me has dado tu ofensa a mí sola, ¡sola, sin repartir con nadie! ¿Te das cuenta de lo monstruoso que eres?
-Anselma, no te pongas así, por favor. Mi ofensa no es por desamor. Es sencillamente una ofensa de esas baratas que se compran en los supermercados en los días de ventas especiales. Tu engaño sí es, en cambio, un artículo de mayoristas.
-Más valor tiene. ¿Ves? Tú mismo confiesas que hasta para ofenderme eres tacaño. Ni siquiera una baratija sin valor alguno. En cambio yo, generosamente, te he engañado no una, sino muchas veces. Sin escatimar esfuerzos, porque sabía que era para ti. ¿Te das cuenta de lo desdichada que soy contigo?
-Por Dios Anselma, me confundes...
-Y ahora eso, la confusión.¡Ni siquiera me comprendes!
-No te pongas así, querida, ¿No ves que me haces sentir culpable?
-Es que eres culpable. Me has ofendido.
-Bien sabes que no fue esa mi intención...
-Pero me ofendiste...
-¿Me lo prometes?
-Te lo prometo.Pero prométeme tú no engañarme.
-Eso no Patricio.Condiciones para el perdón no te las puedo aceptar. Tratas de justificar tus ofensas prometiendo que no me ofendes y comienzas a poner condiciones. ¿Te das cuenta de que vivir contigo es imposible?
-Perdóname Anselma, perdóname. No supe lo que dije... Tal vez es que deso tenerte para mí solo... Como una propiedad vulgar. A mi que tengo alma socialista.
-De acuerdo, de acuerdo... lo que tú digas. Si es posible, sólo una petición.
-¿Cuál?
-Te parece bien que sean poquitos los engaños?...
-¿Cómo cuantos?
-No sé. La mitad de los últimos...
-¿Y me garantizas que no habrá ofensas?
-Te lo garantizo...
-¿Palabra?
-Palabra.
-Jura...
-Que pierda mis cuernos si te miento...


Comentarios

Entradas populares de este blog

ROMANCE DEL CAZADOR DE ALFONSINA STORNI

I WILL SURVVIVE

mujeres! Cattleya Orquidea!